
Advertencia: No busque un hilo conductual. Lo siguiente es confuso pues representa una confusión.
Pensaba un tiempo atrás sobre quién habrá sido el tipo que se le ocurrió que la tierra es apropiable. Vale decir, en que minuto de la historia de la humanidad nació la propiedad privada, esa idea de atribuirse un pedazo de planeta, para su libre albedrío. Suena quizás idiota plantearlo pero singularmente el ser humano es el único animal que le pone dueño a la tierra, y traspasa este bien de generación en generación a su antojo.
Hobbes en el Leviatán, plantea que en el estado de naturaleza el hombre vive una constante guerra, pues nadie puede asegurar sus derechos de propiedad. O sea, el hombre busca la apropiación de bienes y su defensa, y necesita, para convivir en paz, de un Leviatán o Estado que vele por lo que le es propio.
La economía por su parte revela la importancia de que se respeten los derechos de propiedad, en el caso de la tierra, la relevancia que tiene que tu territorio no se te sea "quitado" o "violado". Pero quién es realmente el que ha quitado o violado la tierra, quién si no el mismísimo hombre en su afán de acumular bienes a su nombre, permitiendo de esta forma que la tierra, recurso sagrado de la naturaleza, muchas veces tenga que pagar consecuencias que no le corresponden a su esencia.
Ayer, navegando por el embalse Rapel, divisé una hermosa colina. Un prado extenso de un verde encandilante, realmente asombroso, paradisiaco. Encallé la embarcación en la orilla y lo recorrí lentamente mientras inhalaba y exhalaba el aroma floral del lugar. De pronto, una voz autoritaria me llamó la atención. El cuidador del sitio no lograba entender como podía estar pisando una tierra que no me correspondía. Traté de explicarle que mi detención se debía a mi asombro por la belleza del lugar pero el buen trabajador hizo oídos sordos y lanzando amenazas legales se marchó, más que resignado, aparentando buscar refuerzos o que se yo, una escopeta tal vez. Mal que mal, un extraño individuo con cara de nada y chaleco salvavidas puesto estaba amenazando su predio.
Engels plantea incluso, que la propiedad privada ha dado origen a la subordinación de los individuos hacia los jefes de familia. Pues la acumulación de propiedad privada llevó a que esta tuviese que traspasar los umbrales del tiempo dando origen a la herencia, para la cual era necesario que los hijos adoptaran el apellido del padre y dueño o señor feudal.
Si realmente existiese Dios o cualquier otra fuerza omnipotente, cómo debe estar lamentándose de la manera que ha tenido el ser humano de administrar la Tierra. Si por definición, la tierra es de la tierra, pues lo propio surge en el momento que un individuo le agrega valor a algo. Y la tierra es dada.
Pero que pasa si la propiedad privada no existiese. Algo similar es lo que plantea Marx en su discurso comunista, ideología que sería perfecta si no fuese por un pequeño detalle: no funciona. Y entonces? Volvemos a lo mismo. La inexistencia de propiedad privada es un desastre en la práctica pues el ser humano tiende naturalmente a apropiarse de ella. Y que se le puede reprochar si nadie dice que somos perfectos. Y como podemos mejorar? Hay tantas ideas distintas que hacen de la vida un lugar en la que están los que explotan la tierra, quienes la cuidan, quienes la escupen, quienes la siembran, quienes la queman, quienes la acarician, quienes la, quienes la, quienes la...

Este blog está abiértamente contra Internet Explorer. Descarga Mozilla Firefox 
Si existe un Dios o un ser poderoso que hizo todo este universo...claro que ha de estar espantado. Lamentablemente los seres humanos hemos hecho desastres con la tierra que pisamos, sea nuestra o no...le hemos sacado el jugo y ahora pagamos las consecuencias. Según los antiguos el hombre era un elemento más de este universo, para vivir en armonía con el resto de ellos.
Viví un año (hace ya bastante), en el Lago Rapel y no podías hacer uso de sus aguas porque todas las orillas tenían dueño, era un bajón. Lo mismo sucede en las playas que se las adueñan haciéndolas privadas...supongo que somos nosotros mismos los que hemos creado todo esto, lo público y privado.
saludos
p.d. Comparto algunos gustos con la Música Clandestina.
-----------------
Lo más importante en la vida, es uno mismo.
Malú