Hace un año casi, tuve el honor de presentar un ramillete de bandas que hoy en día representan lo más granado del neofolk chileno (ver artículo anterior). Bandas y orquestas que han evolucionado de tal forma que en estos días, para nadie resultan extrañas, gracias a su pachorra y pachanka. Pensaba en la evolución musical de una banda, de como Juana Fe pasó de una cosa íntima a otra cosa como las gaviotas plateadas de Viña, de como la Mano Ajena lo llena todo con su vanguardia musical, del como la Banda Conmoción tocando sus desconocidos temas llegaron a ser coreados por multitudes (pese a que sus canciones no tienen voz) y como Chico Trujillo se da el lujo de despedirse de su público, repletando dos días seguidos el GVJ, en lo que consideré una de las mayores fiestas populares de la nueva cultura musical chilena. La nueva sangre es la nueva raíz y el canto que es valiente siempre será canción nueva, decían por ahí.
En ésta ocasión cometeré el atrevimiento de listar a una nueva camada de grupos musicales de proyección. Algunos llevan años en esto y otros están recién naciendo. A los unos y a los otros les deseo la prosperidad de aquellos que han llegado al cielo. Un llamado también a apoyar la nueva escena musical de Chile, que la cosa está que arde y nadie está invitado a perdérselo. No es recomendable para la salud.
Kitra: Su nombre significa Pipa en el buen Mapundungún. Es que su música es comunión entre el humo y el fuego, un reggae raíz que incorpora el sonido latinoamericano de la afrocentroamérica. Sus letras son mensajes y sus melodías, razón de baile. Estos siete músicos Santiaguinos se dejan ver a menudo... ya telonearon a Cultura Profética en su visita a Chile y seguirán sonando en el under roots de la ciudad.
Noicatidem: Meditación al revés. Un reggae fusión de mucho contenido lírico también. Mezcla de lo roots con lo funk y un poco de sonido pop (en el buen sentido de la palabra, o sea, música buena que pega). Sus vocales son mixtas, por una parte Martina Jaramillo (la nueva Erykah Badú latina) y una especie de C-Funk que le imprime una velocidad que acerca el sonido de la banda no solo al funk sino que al raggaemuffin y el hip-hop. Unión, paz y amor promueven en su sitio.
Da Jungla: Del buen reggae nos pasamos en un viaje interesante al nuevo sonido local de soul. Con claras influencias de hip-hop y R&B, Da Jungla propone música de consciencia. De la mano de su vocalista y MC, Vanesa Valdés (una morena con mucho flow), han participado de proyectos interesantes como el disco doble de bandas emergentes, producido por el Sello Azul. Hoy por hoy se les puede encontrar en festivales Reggae o Dancehall o en algún evento temático a favor de la naturaleza y sus derivadas.
The Zulus: Algo más que simple reggae. Inspiración musical de contenido lírico con buen dub. Cuatro músicos en escena que se presentan a menudo en el clásico local de Santos Dumont. Su nombre proviene de la más grande etnia sudafricana. Escuchalos aquí.
Banda Los Prófugos: El continuismo de un rock sumamente clásico. Es que después de bandas como los prisioneros y Los Tres (en especial estos últimos) no era probable que la tendencia musical del rock chileno se detuviera. Rockfolk pirata, del puerto, coquimbano el rockfolk.
Manatarms: Si hay algún fanático de Mike Phatom en Chile, éste no podrá creer que, 1- Manatarms sea chileno y 2- que se les pueda escuchar tan a menudo. Una verdadera oda a Faith No More, Mr. Bungle, Incubus pero sin dejar de tener un estilo propio. Un híbrido del rock nacional, ganadores de varios concursos y mucho respeto por quienes lo han escuchado. Además, su sitio oficial está buenísimo. Se recomienda el tema Last Man on Earth.
Usuales: El proyecto de Simón Cox es una propuesta de esas duras de roer. Porque pese al rock pop que proponen, son lo menos demagógicos que hay. No transan sus convicciones, su manera de percibir la música, tan Spinetta a veces que se les puede confundir con neo rockstars. Altamente recomendable, sobretodo para aquellos que gustan de la excelencia en la ejecución musical y las tendencias melodramáticas.
La Romería de la Santa Fortuna: Origen penquista para esta banda de rock con influencias gitanas. Buena conbinación, la que se agradece tremendamente como espectador, pues sus guitarras penetran sin dejarte pasmado, sino más bien, extasiado por mover tus pies, brazos, cabeza, tronco y alma.
Renoleta: El sonido latin toma fuerza cuando la melodía cool de la Renoleta entra en escena. Congas, diversos vientos, timbales, batería, teclado, bajo y guitarra, armán una fiesta que juega con las velocidades. La emergencia de la Renoleta se está dejando ver por estos días, ya consumadas sus presentaciones en el Phone Box y en el Mambo, prometen no dejar de ofrecer una excelente alternativa musical para la bohemia capitalina. Se amigo de la Renoleta en Facebook y enterate de sus tocatas.
Ya está dicho entonces. La música en Chile está creciendo a un ritmo alentador. Muchas son las bandas que se atreven a lanzarse, a mostrase y hay para todos los gustos. Investiga sus links y de seguro encontrarás un buen panorama para vacilar por las calles del sur el mundo. Nos vemos entonces que la fiesta ha de continuar.

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que buena estar ahi en el reportaje, junto a las bandas amigas de noicatidem y dajungla... son los nuevos sonidos q invaden nuestros sentidos.
visiten nuestro space, tenemos temas inéditos para el disco, q está casi casi.
un abrazo!
KiTRa.
.latino.rock.reggae.